Breve Antología poética
Carlos De La Cruz
Poemas Iniciales
EL MUNDO SURGE
DESDE UN CABALLO POLVO Para Ignacio De La Cruz, mi padre. Llévenme lejos caballos polvo.
Los fantasmas que fueron niños
Se mecen en los columpios de Oort,
Juegan con estrellas supergigantes,
Beben enanas blancas. El mundo surge desde un caballo polvo.
La vida acuática, los invertebrados,
Las primeras plantas terrestres,
Los vertebrados, los anfibios,
Los grandes bosques carboníferos,
Los reptiles, los dinosaurios,
Las aves y mariposas,
Las plantas con flores,
El esplendor de los mamíferos,
Y también la amada que duerme
En la cola del caballo. Maracaibo, circa. 1969 .
SHAHNOZ. Oigo un canto,
Un canto más allá del tiempo,
Ahora y nunca jamás en el lecho que fluye,
Cuando tu cuerpo Shanoz se reúne con mi cuerpo en un solo cuerpo
Donde se encuentran todos los cuerpos que alguna vez amamos
Y que recuperamos por obra y gracia de este sueño
Que abre las puertas y los ojos de la oscuridad. Afuera la ciudad es un bosque de hierro y concreto
Surcado por un tranvía que nos recuerda la tarde de picnic
Y el embrujo de estar acostados en una colcha escocesa
“Comiendo manzanas silvestres y viendo a niños jugar
Con veleros y trasatlánticos en el estanque del parque ”
Fue entonces cuando te dije: ven hacia mí, oh tú, la presentida
Porque de aquí se han mudado las viejas heridas del amor,
Y besé tu boca que fue mal besada por otras bocas. Flotar/ flotar contigo sin rumbo. Flotan los olores del palito de Marruecos.
Flotan los Beatles en el submarino amarillo.
Flotan tus senos sin negros brasieres
Y tus piernas sin ligeros y medias de nylón,
Y mi sombrero del mayo francés y mi camisa tejana,
Y el círculo que dibujamos con listik en el espejo
Para que la muerte no nos acompañe. Flotar/ flotar contigo sin rumbo. Y en el combate de las lenguas
Te llamo: antílope del mastelejo,
Piedra lanzada contra una bandada de cuervos
Que oscurece el Golfo Pérsico,
Por eso festejo en tu sexo: hermosa
Como las huríes eres: hermosa
Eres tú, y el placer que nos regala
El salto entre las sábanas,
El ojo que vuela con la pupila
------------------dilatada por el deseo,
El abrazo que quiere retener por siempre,
El suspiro largo y sostenido,
Y la sustancia mágica que brota
De nuestro fuero interno. Y es la fuerza que impulsa muestra juventud,
Y la misma que impulsa al cocodrilo del tiempo
La que nos murmura el desvelo del amanecer:
Nunca más la soledad que se mece en las vigas del techo;
Nunca más frente al sueño solos.
No habrá más camino que la locura del amor.
No habrá más dolor infinito que la locura del amor
Porque te he conocido y te llevo
Como una estrella que salta en la sangre,
Señora de la dulzura,
Señora del amor. Londres 1977.
Maracaibo 2004. Planicie perpetua SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO. Sueño que me baño desnudo en un río,
Que mi esposa y mis hijos me acompañan,
Y que luego cenamos con hojas y frutas secas
Y nos dormimos placidamente
Como osos frontinos acobijados
Por la luna y las estrellas…
Hasta que la dermis del viento corta,
Corta, corta, corta el corazón de las aguas. En una ciudad llamada Maracaibo LAS MENINAS ESTÁN LLORANDO Ay, de la Niña-de-la-Palma.
Ay, de la Niña-Teresa.
Ay, de la Niña-de-la-Flora.
Ay, ay, que están llorando;
Se les ha perdido sin querer
Una muñeca de porcelana
Del palacete de San Francisco. Don Francisco, El-Enano,
Juan, El-Grandote,
Toñito De La Cruz
Y también El-Confidente
La buscan desesperadamente
En salones y alcobas,
Escaleras y pasillos,
Del palacete de San Francisco. Ay, de la Niña-de-la-Palma.
Ay, de la Niña-Teresa.
Ay, de la Niña-de-la-Flora.
Ay, ay, que están llorando;
Se les ha perdido sin querer
Una muñeca de porcelana
Del palacete de San Francisco.
Ejercicios poéticos ARTE POÉTICA EN EL SIGLO XXI. Para Alberto Añez Sagitario destino,
Maldito perro andaluz
Vestido con traje de luces:
Dame otro oficio o destrúyeme
Con la vara y la cruz de tu silencio. (Yo) recogería las cenizas
Y las enterraría de pie en el viento
Para que nunca volvieran
A los encierros de la plaza. Y gritaría que al fin soy
Un toro trocado en centelleo,
Con divisa y banderillas negras,
Con heridas en los costados,
Y en medio de un torbellino. Acaso no entiendes que vivo
En un mundo de asesinos
Donde la poesía no tiene casa. ¿Habrá otro tiempo? |