María Lourdes Hernández
Mi nombre que es mujer

A José Antonio
A nuestros hijos

 

Estas son las palabras
desnudez
ausencia
vacío.
Abrir los ojos
y ver sólo la sombra
huyendo.
Arriba la luz,
pero tal vez abajo la
humedad, el círculo,
la secreta solidaridad del
tejido.

Estas son las palabras
pero no la
palabra.
Y otra vez la sensación de mares imposibles.
Y el gesto de la duda
allí.


 

Hacer una enredadera de tus voces
quiero
para que mi cuerpo florezca.

 


 

 

Me acerco hasta tu puerta,
toco.
Suena a hueco tu casa.
Apenas una sombra,
un pedazo de pan...
alas de mariposa.
Me siento a la mesa
como todos los días
con el hambre y la sed
cotidianas.

 


 

 

Simplemente sentir
que golpeas
sobre el minúsculo universo.
Simplemente rozar
la piel hipersensible del agua.
Simplemente dejar
tu rastro de hombre.

Oír tu sonido de piedra
romper la burbuja del tiempo
desarropar el aire.

Bajar a la azotea
ambigua
del recuerdo.
El granizo boreal.

 

 


 

Mi voz
la que me llena
de extrañas resonancias
irá trepando el tallo.
Yo sentiré su savia
crujir dentro del cuerpo
madera sonreída.

Yo veré cómo rompe
sus fibras el crepúsculo
en el ala florida de mi gajo
cuando venga la tarde
como una inmensa ola.

Cuando llegue la noche
me dolerán raíces
en el vientre.

Flauta de mariposas
derramará canciones
y habrá olor de fruta fresca.

Marchitarán mis galas
habrá semilla nueva.
Habrá una voz distinta
cuando llegue la noche.
Yo sentiré mi savia
crujir dentro del cuerpo
madera sonreída.

 


 

Corazón de musgo
Húmedo de silencio...
¡Llama!
Corazón de hueso seco
por esas calles del aire
van insectos con asfixia.

Camino del cementerio
camino de la mañana
camino de astros.

Corazón de aves migrantes
hacia paraísos densos
haz camino en tus senos
para el barco de la angustia.

Corazón de relámpago sin sexo
Ç alquimia de astros duendes
molino de avestruces
por esos golfos del tiempo.

Corazón de faro trunco
corazón crucificado
rompe tus sueños albos
por el dios de la tristeza.

Y un corazón sin manos.

Y un corazón sin ojos.
Y un corazón sin sueños.

 

¡Ah! Corazón suicida
cómo te ríes de ti mismo.

 

Yo he pasado los puentes

y hay silencio.

¡Ah! corazón te ríes.

Hay orfandad de agua

sobre la hierba luna.

En las bocas aéreas

van espigas sin rumbo.

Hay un irse frustrado

de cigarras marchitas.

Sobre la piel de los niños

hay cicatriz de rocas.

 

Corazón campana

de los templos solitarios.

 

¡Llama !...

 

En la gruta de sombras.

En los mares.

Llama,

hasta que se despierten

las voces milenarias

de todos tus hermanos.

Y truenen en las bocas

los dardos de la angustia.

Hasta que algún planeta

te haga surco en sus manos.

 

Caballos de la noche

surcados de arcoiris

¿reconocéis el astro

de soledad que llevo?

 


 

Lentas mariposas subieron en la tarde.

Hondura de tan viejo dolor.

Alguien dijo río y penumbra

pero no había brisa que sonara campanas.

Desde la montaña alguien buscaba el horizonte

y se tapó los ojos antes de dar el salto.

Terminó colgado de su propio grito.

 


 

 

Allí donde hay un pozo de palabras

quiébrame tus sonidos

acaso escuche

el espeso crujir de tu madera.

 


 

Todavía la noche

todavía las voces derramándose.

No hay sol.

La infancia entre los ojos :

algo cae como un volantín perdido.

La infancia cae por mi cuerpo

la infancia todavía sonrisa, instante.

Todavía madre

clavada en el asombro de la primera

palabra.

 


 

Yo te nombro

dueño de mis poemas

buzo de mis angustias

Cisne de mi tristeza

en este mar infinito de caminantes

yo te nombro.

Pregonero de soles

viajero de mis sueños

te adhieres a mi piel

todo tú en mí.

Eres mago de instantes y de luces

sembrador de estrellas fugaces.

Alguna vez vienes a mí

trompo de fuego

corazón de pájaro.

Golpeas el corazón campanas

hacia dentro.

 


 

Mi amiga pasó junto a mí

sin verme

porque no era yo.

En cada rostro hay una

soledad distinta.

 


 

Alas del corazón

columpios impetuosos

mis sueños.

 


 

 

Mi nombre

dijeron los del viento

que es mujer.

Pero ellos no saben de palabras.

 

 


 

 

Alguien dijo magia

cuando conjuré tus pasos.

Y por tener el sol entre mis manos

se me escapó tu nombre.

Grité que era mujer

sobre mis hombros el camino

y viniste conmigo.

 

Aguacero de sombra y luz,

túnel de viento,

yo mujer,

hembra al fin

desde aquel árbol

aquí mujer.

 


 

Hechicero en mi alma

borras el tiempo

y ensanchas mi ser hacia la noche.

Testigo fui de tu inocencia

cuando te desnudaste como un niño

frente a mí.

Húmedas palabras expandían

nuestros sueños.

Furia de espigas en el viento.

Testigo fui de los atardeceres

tus manos abiertas como el fuego

porque sólo tu magia

ha hecho de mi piel un arcoiris

 

Te amé desde

donde se deshilacha mi voz

y se hacen luz las gaviotas.

Te amé desde regiones

donde mi ser se apaga en sombras.

Desde mi piel abierta a tus delirios

porque en cada pájaro que canta

hay algo tuyo.

 


 

 

Allí donde soy una simple

hebra de luciérnagas

me gusta acurrucarme.

Es cálido ese rincón.

 


 

¿Recuerdas

cuando al borde del beso

me preguntabas por la vida?

Yo decía : La vida es hermosa...

Tú te quedabas silencioso

y profundo.

Yo repetía interminablemente

La vida es hermosa...

hasta que me callabas con un beso.

Desde entonces nunca más

preguntaste por la vida.

Sabiamente te quedaste callado,

dejaste que la vida me enseñara a pensar.

 


 

El tiempo al parecer se desvanece

pero la memoria - ahí - a veces

se desborda.

Pesan tus ojos con la secreta hondura.

Pesan.

He intentado cambiar de espejo

por si la tarde pasa con su costal de sombras.

A veces somos un pedazo de leña

sin voz para el gemido

y algo de asombro queda todavía.

 


 

La vida se nos está yendo.

Cada pájaro es una mirada menos.

La vida se nos va.

 


 

Nos quedamos sin voz

de tanto otoño.

Cada pájaro repite con su canto

nuestro largo silencio.

 


 

Cuando nos amamos

el ahora

es una playa inmensa

como la eternidad.

 


 

te desbordas en esos días sin tiempo

y tu alegría es un río que nunca alcanzo.

En esos lugares donde el fuego no existe

¿en qué crisol pondremos a dorar nuestros sueños?

¿Cómo encontrar la mañana que buscamos

si la noche se detuvo para siempre?

 


 

Algunas veces me ausento

cierro con candado mi casa

me oscurezco

y desde la buhardilla

miro hacia afuera y pienso.

 


 

Un día me dijiste que amabas la belleza

y por mi alma se asomaron tus ojos.

Desde entonces testigo soy de tus pasos.

La belleza te hizo caminante.

 


 

Hay algo como de flor.

Algo como de tren gimiendo por un túnel.

Algo como de cántaro vacío

en nuestra piel.

Y nos quedamos sentados

en la estación de siempre

esperando

por alguien desconocido

mirándonos las caras.

Y nadie se atreve a preguntar.

 


 

Yo te busco desde otro tiempo,

desde otras huellas clamo por ti.

Porque sé que saliste a desfacer entuertos.

Desde otra memoria te recuerdo

devorador de círculos.

Un día tropezaste con el otro que eras

desde entonces las dos imágenes son una.

La tuya de caballero andante

deshacedor de enredos

amante de la luz.

Y la del espejo

un rostro para llenar de sombras.

 


 

Mañana diremos a los hijos

que no tuvimos tiempo para amarnos.

Ellos se reirán de nosotros

y lo intentarán de nuevo.

Nadie tiene la culpa de ignorar

lo que se aprende después de viejos.

 


 

Si lo sabrán los niños.

La vida es un tobogán.

 


 

El tiempo no existe

pero nos ponemos viejos.

Sea la oscuridad mi mesa

para pintar mis sueños.

Porque los sueños en color

alejan la tristeza y hasta sonido tienen.

 


 

Atravesar tu cuerpo y atravesar la noche

sonajera del rumbo y de mis horas.

Cuando besas la curva de mis senos

cuando corre tu sangre en mi desvelo

y agoniza en mi cuerpo tu nostalgia

cuando cubres mi vientre con tu sombra

y la sangre se agita sobre el cuerpo

hay un himno de fuego que nos quema

hay un rapto de viento hacia el instante.

Cómo pesan tus sueños y tus ojos.

 


 

De niño te vi jugando con el sol

cargabas un pájaro en la mano...

yo te hice prisionero

y desde entonces mago de mis campanas

vamos juntos de viaje.

 

 


 

Y me sentí una pequeña gota de fuego

yo, la furia, el huracán.

La noche entre mis venas.

El silencio.... el silencio....

cayendo sobre mí.

 


 

 

A Helenita

 

Helenita, tu aire se llenó de sombra

porque en ti la ausencia es un vacío

de mariposas.

Tu tristeza recogida en una crineja

y en tu sola voz había pájaros

errantes.

Sé que andas por allí.

Todas las niñas son tu voz

llamando a tu mamá.

 


 

Yo sé de las raíces hondas

de la carne madura

de tanta circunstancia.

Yo sé de mañanas

inundadas de pájaros.

Yo sé de los viejos

sentados en los parques.

Y sé de la hojarasca

al pie de los frondosos árboles.

 

     

Versión html del libro
Mi nombre que es mujer.
Editado por la Universidad Católica
Cecilio Acosta. 2004
Impreso en
Ediciones Astro Data, S.A.
Separado en dos secciones
para este portal web.
(I) y (II)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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