NUEVAS VOCES

JORGE MELANO

 

DÍA DE PLAZA

 

De rostros empañados se viste mi mirada. Sólo ella.
De vidas ajenas como cada día, mendingando lo mendigable. Sólo mendigo

De ese otro aquel, que desconozco, hallo molesto sus pasos, al intento
de observar: sólo ese otro reflejo de mi sombra estirada...sólo yo
Rostros glutinosos que se evaporan,
en estos pies errantes -de los hijos del sol-,
inmerso...en un ayer irreconciliable.

Brilla. ¡oh cómo brilla! el reloj natural de los días; tanto fulgor sonriente de amarillo, y,
ya disecado un poco la esperanza.
Ya he callado hasta ahora miles de cabezas consagradas. Esta estatua erguida
señala el horizonte de lo prohibido. Su dedo marmoleado de incansable...su visión.

Emanan ligeramente, bonitos taconeos de ofertas esculturales, voluptuosas mercaderías,
de blanco, de negro, de cobre y carmesí, piel dorada...dulcemente apetecible...
asimilando buenas demandas con reojos de aprobación.
Docenas, miles de docenas de carriles diluidos en un mismo fin, se invierten.
Otras voces, susurran
desprotegidas en exhibiciones humanas. Qué de risas...qué de cuentos...
qué de alegría y de lamento acomplejado...
qué de tantos y tan poco de nada...de simple, qué gran miseria se come con cebolla y sal.

¡Eh, escucha nuevas vociferantes! enerbolan descomunales
estandartes de himnos desconocidos,
acordeones asmáticos...rebuznos llorantes...y, y otro tímpano masacrado. Siempre siempre.