SALOMÓN VALDERRAMA CRUZ
NUEVOS POEMAS

 
 

Bajo el mar

Existir sin sentido y en el mundo perdido
la frugalidad de un tiempo vivido
en la soledad incomprendida
me compaña y me acompaña

En la vida sin motivo
en la vida sin sentido pero en la vida de un océano
de un océano escondido
un mar me reconstruye me instruye y me destruye

En el vaivén de un olvido me destruye
en la armonía de un tiempo escondido me envuelve
y en sus aguas yo me baño
como artista depravado

Siempre rebelde ante el océano
siempre renuente ante la muerte
de un mar que no es mío de un mar que no es de nadie
que está pero que estanca que acompaña pero que pierde

En una vida infinitamente corta
en una vida infinitamente nada
el hombre se vuelve olvido
el hombre se vuelve nada

Y bajo el mar se busca
se pierde y se encuentra
su vorágine se extingue y se anula
ante la arbitrariedad que es y es el mar

Al navegar con los ojos vetados
sin-conocer sin-conocerse bajo el sol sobre la tierra
sin-brújula sin-astrolabio
solo navegar en la barca cavada en la tierra

Por los que en silente silencio te quisieron
mucho antes que se anastomosaran las charcas
sobre tu olvido habrá siempre alguien que te piense
al divisar su estrella preferida en el camino

Recorriendo si es posible todo el océano
por localizar las huellas lo estimado
más allá de los linderos en la mente
alguna vez pensando navegando el océano


Para dejar de ser pequeño en apariencia
dejando la resquebrajadura indeleble
el que alguna vez existió bajo el mar en la arbitrariedad
al ser exhumado por las bravías aguas

Por no haber sido arquetipo de tu padre de tu madre
como las charcas los ríos y lagunas
ante la monstruosidad de su destino fatal
ser la mutación final y acabar borrado en el mar

Sin ser-malo sin ser-bueno
sólo haber sido y ser bajo el mar
un hombre que nació que encontró que vivió que creó
que murió bajo el océano y que nunca se olvidó.

En el hueso costero de Lima, noviembre de 1999.
De ENCRUCIJADA

En el mural

Aquietados por la mente
detenidos un instante
un artista un filósofo un científico
en dos palabras
un pensador un inventor

en la pintura perpetua
en la historia grabados
se consagra un Universo
un pasaje de la historia

unos hombres inmortales
los que cambiaron las historias
los que alimentaron la sangre
los que vivieron por algo
y nunca se cansaron.

Escarbando en lo apócrifo; todo lo que se encuentra.

Lima, marzo de 1999.
De ENCRUCIJADA

 

 

Hoy he pensado

Hoy he pensado
en todo lo que soy y creo ser
como un río
infinito
que baja y baja
siempre huyendo
de su madre de su padre
de su presente de su pasado
ajando y bajando
rodeado de rocas de arenas
en todo lo dejado
por los ríos que pasaron
que murieron
y nunca sintieron que bajaron la montaña
de las alturas cerca del cielo
en el pensar
cuando empieza a llover
la emoción me embarga
el deseo de mojarme
en mi oscuridad el agua clara
el agua-cero que fue mi padre
la nieve-perpetua que fue mi madre
hoy he pensado
en mis recuerdos
y recuerdo que gracias al río
las flores crecieron las aves cantaron.

De ENCRUCIJADA

 

 

 

Salomón Valderrama Cruz Lima - Perú.
Nace en abril de 1979 en Chilia,
Departamento de La Libertad (Perú).
Realizó estudios en la Universidad
Nacional Federico Villarreal
y Universidad Nacional Mayor
de San Marcos. Aparece su primer
libro de poemas Encrucijada
el año 2002 y, en el 2003, Anemómetro .
Ha sido publicado en revistas
y otros medios de difusión literaria
de Perú, Argentina, Chile, Brasil,
Venezuela, Colombia, Estados Unidos,
México, El Salvador, España, Puerto Rico,
Francia y Alemania. Actualmente es
Director de la revista Antínfeliz y
está por publicar el libro Facción
de imperdido al arte .


Chrystian Zegarra
(Fragmento de texto crítico acerca de la poesía de Salomón Valderrama Cruz)

 

"El arte poética de Valderrama consigna el papel multifacético de la palabra escrita: objeto lúdico, autotélico, destructivo y pacifista. Es en esta complejidad donde radica la intensidad de la prédica poética, en el hecho de constatar el carácter cambiante, nunca unívoco de los vocablos: “Ella misma se inventa en la guerra / Ella misma es el invento que juega”. La voz se convierte en arma con la cual se resiste la violencia y devastación que sacude la vida cotidiana, como reza el verso inicial de uno de los poemas más logrados del conjunto: “Quisiera ser inocente en un planeta inocente”. Y es que al caos existencial se suma el conflicto inherente que toma lugar en el centro del lenguaje. El poeta se aferra a éste como instrumento precario de resistencia ante una realidad que lo somete a la constatación del vacío: “Estallaban en 20530 pedazos las chozas coches bancos / Cosas de juguetes tristes de los niños recaudando / Los estómagos de sus parientes y vecinos tan distantes / Hechos pedazos y la calle era el Perú”. Sin embargo, lo que prevalece a este clima de desorden, producto de una larga saga de irracionalidad que sacude el país —y Latinoamérica en general, por lo cual el libro asume un punto de vista que toma conciencia ante las tragedias nacionales—; lo que se erige como perspectiva redentora es el carácter armónico de la poesía, su efecto catalizador de sentido en medio de la aporía: “A cómo de lugar la palabra es sin duda pacífica”.